Torneos para empresas que sí incluyen a quien no juega videojuegos
Casi todos los formatos de eSports en eventos corporativos llegan a quien ya iba a participar. Un formato que llega al resto tiene tres propiedades: los controles corresponden a algo que la persona ya sabe hacer, un turno es lo bastante corto para probar sin comprometerse, y el resultado es privado hasta que ella decida publicarlo.
El número de participación esconde quiénes participaron
Un torneo corporativo suele reportar buena participación, y el número es cierto. Lo que esconde es que quienes jugaron son quienes juegan: un grupo autoseleccionado que nunca fue la razón por la que se encargó el evento.
Los colegas a los que el evento debía llegar miraron. Desde su punto de vista el torneo fue un espectáculo, y un espectáculo crea público.
Las tres propiedades que cambian quién entra
Primero, los controles tienen que corresponder a algo que la persona ya tiene en las manos. Manejar es el caso más claro: quien nunca ha tomado un control sí ha tomado un volante, y la correspondencia es inmediata. Un juego con un esquema de controles aprendido le pide ser principiante en público, que es justo lo que está evitando.
Segundo, un turno tiene que ser lo bastante corto para probar sin que sea un compromiso. Dos minutos es encogerse de hombros. Veinte minutos es una decisión, y quien duda no toma decisiones frente a sus colegas.
Tercero, el resultado debe ser privado hasta que la persona decida otra cosa. Un tiempo que solo va al tablero si ella quiere que vaya elimina por completo el riesgo de participar.
La gente no evita competir. Evita que la vean aprendiendo.
Qué medir en vez de participantes
| Número | Qué te dice |
|---|---|
| Participantes primerizos | La única cifra que demuestra que el formato pasó de quienes ya juegan |
| Porcentaje de la plantilla que participó | El total de participaciones se infla con entusiastas que repiten turno |
| Turnos repetidos por persona | Si fue lo bastante divertido para volver, que es distinto de haberlo probado una vez |
| Turnos en la última hora | Si el formato sostuvo a la sala o agotó a su público temprano |
Por qué el formato compite con la comida, no con otro torneo
En un evento corporativo la alternativa real a participar no es participar en otra cosa: es quedarse platicando con una copa en la mano, que es cómodo, sin riesgo y perfectamente aceptable. Cualquier formato que exija más esfuerzo social que eso pierde, sin importar lo bien producido que esté.
Preguntas frecuentes
- ¿Cómo se logra que participe quien no juega videojuegos?
- Con controles que correspondan a algo que ya sabe hacer, turnos cortos que se puedan probar sin comprometerse, y resultados privados hasta que la persona decida publicarlos. La gente no evita competir, evita que la vean aprendiendo.
- ¿Por qué los torneos corporativos no llegan a toda la sala?
- Porque el número de participación es cierto y engañoso a la vez. Quienes jugaron son quienes ya juegan, un grupo autoseleccionado que rara vez fue la razón del evento. El resto miró.
- ¿Qué se debe medir en un torneo corporativo?
- Participantes primerizos y porcentaje de la plantilla, en vez de participaciones totales, que se inflan con entusiastas repitiendo turno. Los turnos repetidos y los de la última hora muestran si el formato sostuvo a la sala.