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Marketing experiencial: cómo se mide de verdad

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El aforo cuenta a quien pasó enfrente, y por eso se reporta: es el dato más fácil de recolectar. Los dos números que sí predicen si una activación funcionó son cuánto tiempo se quedaron los que se detuvieron y cuántos volvieron acompañados.

El aforo mide el recinto, no el trabajo

El aforo es una propiedad del lugar donde estuvo la activación. Pon el mismo stand en un pasillo más ancho y el número sube sin que nada de la experiencia haya cambiado. Esa es la señal: una métrica que se mueve cuando no cambiaste nada está midiendo otra cosa.

Sobrevive porque es fácil y porque es grande. Un número alto en la presentación de cierre se siente como un resultado, y nadie en la sala tiene incentivo para preguntar qué deja fuera.

Si el número sería igual con el stand vacío en el mismo pasillo, no está midiendo el stand.

Los dos que sí predicen

El primero es la permanencia. Es lo más cercano que hay a saber si lo que construiste retuvo a alguien, porque la atención es la única moneda que el visitante gasta de verdad. Un stand que detuvo a doscientas personas veinte segundos no detuvo a nadie.

El segundo es el regreso acompañado, y es el difícil. Quien vuelve con un colega hizo lo único que importa dentro de un piso de exposición: te recomendó adentro del recinto, a alguien que no pensaba visitarte. Eso es recomendación medida en el momento en que ocurre, no encuestada después.

Qué instrumentar, y cuándo decidirlo

La medición falla siempre por lo mismo: no fue de nadie en el brief. Rara vez es cara y casi siempre está ausente, así que se descubre en el reporte, cuando la única evidencia que queda es una foto de gente amontonada.

Qué hay que cerrar antes del montaje, no después
PreguntaPor qué se decide con anticipación
Quién registra la participaciónSi es el equipo anfitrión, es parte de su guion y de su plantilla. Si es el sistema, tiene que existir antes de aprobar el montaje
Qué cuenta como una participaciónUn turno terminado, no alguien que tocó el equipo. La definición decide el número y no se puede elegir después
Dónde aterriza el datoUn tablero en el stand no es un reporte. Algo tiene que exportar
Cuál es la línea baseUn número sin nada con qué compararlo es un número sobre el que nadie va a actuar el año que viene

Por qué un tablero de tiempos es un instrumento de medición

Una actividad cronometrada se registra sola. Cada turno produce un renglón: quién, cuándo, qué tan bien. Eso es participación, permanencia y conducta de repetición capturadas como subproducto de que la cosa sea divertida, en vez de como una tablilla que alguien tiene que acordarse de llenar.

Es también la razón por la que la métrica de regreso existe. Quien tiene un tiempo en el tablero tiene un motivo para volver a mejorarlo, y un motivo para traer al colega al que quiere ganarle.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se mide una activación de marca?
Con permanencia y regresos, no con aforo. La permanencia muestra si la experiencia retuvo a quien se detuvo. El regreso, sobre todo cuando alguien vuelve con un colega, demuestra que la activación generó una recomendación dentro del propio recinto.
¿Por qué el aforo es una mala métrica?
Porque es una propiedad del lugar y no del trabajo. El mismo stand en un pasillo más ancho reporta un número mayor sin que la experiencia haya cambiado. Una métrica que se mueve cuando no cambiaste nada está midiendo otra cosa.
¿Cuándo hay que decidir la medición?
Antes de aprobar el montaje. Rara vez es cara y casi siempre está ausente porque no es partida de nadie en el brief. Decidida después, la única evidencia que queda es una foto de gente amontonada.

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